El restaurante Casa Montaña (Calle de José Benlliure, 69. Valencia) consigue la certificación UNE 178510:2023 – Empresa Turísticamente Inteligente (ETI) otorgado por OCA Global, convirtiéndose en restaurante referente a nivel nacional.
Este hito impulsa al histórico establecimiento del Cabanyal–Canyamelar hacia un turismo más inteligente en el que la sostenibilidad, el compromiso social y la cultura de barrio ocupan un lugar central, acompañados de la innovación y la excelencia en la experiencia del cliente.
Esta certificación avala el compromiso de Casa Montaña con los cinco pilares que definen a las Empresas Turísticamente Inteligentes:
- Sostenibilidad, incorporada de forma transversal en todos sus procesos: en su gestión, su cocina y su relación con el entorno.
- Compromiso social y gobernanza participativa, materializados en iniciativas de alcance nacional e internacional y en el refuerzo de su vínculo con el barrio mediante la implicación de trabajadores, proveedores y agentes locales para preservar la identidad marinera del Cabanyal–Canyamelar.
- Digitalización, con herramientas que optimizan la gestión interna y la relación con el cliente.
- Accesibilidad, garantizando una experiencia inclusiva.
- Experiencia del cliente, eje histórico del restaurante y uno de sus valores diferenciales.
Con esta certificación, Casa Montaña reafirma su liderazgo en el sector gastronómico y turístico, demostrando cómo la tradición puede convivir con la innovación para ofrecer un modelo de gestión responsable y orientado al futuro. El restaurante sigue avanzando en su misión de preservar su esencia centenaria mientras incorpora prácticas que fomentan un turismo más inteligente, sostenible y cercano.
Fundado en 1836, Casa Montaña es uno de los establecimientos más emblemáticos de Valencia y un icono del barrio marinero del Cabanyal–Canyamelar. Nació como bodega y ultramarinos, y ha sabido evolucionar manteniendo intacta su esencia: una cocina profundamente ligada a la tradición valenciana y a la cultura de la tapa. En Casa Montaña, el producto local y el vino se integran para ofrecer una experiencia única.
En 1994, el establecimiento fue adquirido por Emiliano García Domene, figura clave en la defensa del barrio. Su compromiso personal con los valores sociales contribuyó decisivamente a que el Cabanyal–Canyamelar siguiera siendo un barrio auténticamente marinero. Bajo su impulso, Casa Montaña reforzó también su vocación enológica y gastronómica convirtiéndose en un referente cultural y social.
El relevo generacional también ha contribuido decisivamente a su evolución. En 2006 se incorporó su hijo Alejandro García Llinares, que modernizó su gestión, y en 2017 se unió María García Llinares, consolidando una etapa en la que modernidad y tradición conviven de forma natural.
En los últimos años, Casa Montaña ha consolidado su trayectoria con hitos significativos como el reconocimiento a Denise Kupervaser, directora de Calidad y Sostenibilidad, seleccionada entre los “100 Jóvenes Talentos de la Gastronomía 2024” por el Basque Culinary Center. A ello se suma, por ejemplo, el galardón obtenido en 2023 como Mejor Bar de Vinos de España en los International Wine Challenge Industry Awards, o el reciente reconocimiento por parte del Ayuntamiento de Valencia por su trayectoria en el emprendimiento social.
La propuesta gastronómica de Casa Montaña se sustenta en productos de temporada y proximidad, con especial protagonismo del mar y la huerta valenciana. Platos emblemáticos como las habas estofadas, las clóchinas valencianas o la sèpia amb ceba reflejan su identidad culinaria. Su bodega, considerada una auténtica “catedral del vino”, cuenta con medio millar de referencias nacionales, internacionales y una amplia selección de vinos valencianos.
Hoy, Casa Montaña continúa consolidándose como un referente gastronómico, cultural y social que representa la memoria viva del barrio y la esencia de Valencia. Su liderazgo se fundamenta en la sostenibilidad, el compromiso con su comunidad y la defensa activa del patrimonio marinero, demostrando que la autenticidad sigue siendo un valor de futuro.
