Los reservados de Horcher donde vivir una experiencia única

Pasamos el umbral de la puerta de Horcher y descubrimos lo que realmente significa autenticidad, exclusividad y privacidad.

Palabras que cobran importancia cuando lo que queremos es celebrar eventos familiares, de empresas o las fiestas navideñas en un espacio único. En estos meses Horcher, pilar de la gastronomía en Madrid, se perfila como el establecimiento por excelencia para celebrar las fiestas navideñas. Además, en sus reservados encontramos la distinción que todo comensal busca cuando se trata de disfrutar de una buena mesa.

Bajamos las escaleras del mítico restaurante Horcher y descubrimos Horcher Downstairs, el lugar perfecto para brindar, saborear y disfrutar de la mano de un ambiente insuperable.

Paredes cargadas de leyendas que siguen oyendo miles de historias y siendo testigos de momentos de felicidad y alegría. Si las paredes hablasen, contarían anécdotas de sus 78 años de historia que siguen hoy en día bajo la batuta de Elizabeth Horcher, la cuarta generación al frente del mítico restaurante.

Su reservado por excelencia es Horcher Downstairs, el espacio más canalla, divertido e íntimo del establecimiento madrileño, ya que cuenta con acceso directo, sin necesidad de recorrer los salones del restaurante.

Horcher Downstairs es el reservado perfecto para organizar fiestas conciertos privados, presentaciones, catas, lanzamientos de productos o reuniones por su capacidad de adaptación.Con aforo para 30 personas, el espacio es totalmente personalizable según las necesidades del cliente. Elisabeth Horcher recomienda reservar el espacio con un mes de antelación, un tiempo necesario para poder convertir una comida o cena en Horcher en una auténtica experiencia.

El restaurante personaliza en este reservado desde el menú, hasta la decoración, pasando por la música.Salvador Dalí con su amada Gala, el cineasta francés Jean Cocteau, Charlie Chaplin, Gina Lollobrigida, Sofía Loren, John Wayne, Burt Lancaster, el escritor Ernest Hemingway y muchas familias reales europeas han disfrutado durante décadas de los salones privados de Horcher.

Muchos eran clientes asiduos, otros tenían su propia mesa, algunos dejaban constancia de su asistencia en el libro de firmas… Sin embargo, todos coincidían en el placer que suponía visitar este templo de la gastronomía en la capital, siendo una cita ineludible.

Pero este no es el único reservado con el que cuenta Horcher. La Recepción, con capacidad de hasta 10 personas, y el Salón, situado en el fondo del restaurante y con disponibilidad para 22 personas, son los otros dos privados de Horcher, pensados para aquellos que acuden en busca de privacidad, calidad y excelencia en el servicio.

La autenticidad ha caracterizado a Horcher desde que abrió sus puertas frente a los jardines del Parque del Retiro desde el año 1943. Por esa razón, en este mítico espacio, hay cosas que no cambian. Así, de cocina, y siguiendo la esencia del recetario centroeuropeo, salen platos que funcionan milimétricamente en sala, ya que muchos de ellos se terminan de ejecutar en directo ante la atenta mirada del cliente con la obligación de adaptarse a él hasta conseguir su satisfacción absoluta.
Una tradición, la de rematar el plato en mesa, que es casi imposible presenciar hoy en día.

Por último, la extensísima bodega de Horcher es un verdadero tesoro enológico dentro de Madrid, y es el lugar donde reposan vinos de añadas históricas que se enriquecen con la explicación y la sabiduría del sommelier Blas Benito, responsable también de que la coordinación entre sala y cocina sea tan espectacular como milimétrica.

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