Los rollitos de primavera más apetecibles para esta temporada en Shangrilá

La primavera es una de las mejores épocas para degustar esa delicia de la cocina china tan difundida en España, como es el rollito de primavera.

Es un plato popular que tuvo su origen hace diez siglos, durante la dinastía Tang, para celebrar la llegada de esta estación. ¿Y por qué? En el rollito aparecen finamente picadas todas las verduras de temporada, una celebración después de la escasez del invierno.

Cebolla, zanahoria, col china (este ingrediente es fundamental), setas (generalmente orejas de Judas), brotes de soja…. También se suele incluir caldo de pollo y carne de cerdo. A todo ello se le da un toque salado con unas gotas de salsa de soja. Se enrolla en la pasta fresca y se fríe en aceite hirviendo en un wok, durante unos minutos, hasta que la pasta se empieza a dorar por su exterior.

Uno de los mejores sitios de Madrid para probar estos bocados es Shangrila, el cual se ubica en el mismo espacio que el primer restaurante chino que abrió en Madrid en 1963 y de idéntico nombre, aunque ha pasado por otras vidas, y que sus actuales propietarios han querido recuperar. (Se reabre de la mano de los refundadores actuales de El Buda Feliz). Ahora ofrece una cocina genuinamente china, con recetas caseras traídas directamente de ese país, a las que se les da un toque personal. Ademas, este local es un dimsum bar. Es decir, un comedor especializado en estas pequeñas empanadillas al vapor, rellenas de verduras, gambas o carne de cerdo y ternera, tan tradicionales de la cocina china. Están elaboradas a mano y de forma casera por el cocinero del propio restaurante.

Igual de caseros son sus salteados y tallarines y platos picantes que encajan a la perfección con los paladares madrileños. Por ejemplo, los tallarines chinos con salsa de la casa es una de las recetas que hace la abuela de uno de los propietarios, al igual que la sopa de tallarines caseros o el dimsum triangular de fécula de patata relleno de carne.

Aparte de los dimsum (que también sirven en formato sopa), la carta ofrece una gran variedad de salteados: de pollo, ternera, gambas, todos con verduras del país, como loto, espárragos, col y berenjena chinas…; sopas y tallarines en multitud de variantes, ademas de unas exquisitas costillas de cerdo y pato asado.

En definitiva Shangrila dimsum bar hace un repaso por la cocina tradicional china “como la de las abuelas”, poniendo el foco en las pequeñas empanadillas al vapor, junto con salteados tradicionales, tallarines caseros y platos picantes, todo a un precio llamativamente asequible.

Deja un comentario