Nuevas aperturas en Madrid: la ruta gastronómica para los más sibaritas este otoño

Madrid no da tregua. Cuando crees que ya tienes controlado el mapa de tus sitios de confianza, la ciudad vuelve a agitar la coctelería, a encender los hornos y a obligarte a rehacer tu lista de pendientes.

Esta temporada viene cargada de regresos muy esperados, barras japonesas que huyen del postureo y proyectos con un ADN Michelin que ya están dando mucho de qué hablar.

Prepara el bloc de notas, porque aquí tienes el desglose, barrio a barrio, de lo que se está cociendo en la capital.

Chamberí y Almagro: tapeo fino y barras de mercado

Esta zona sigue siendo el refugio perfecto para los que buscan comer muy bien sin necesidad de etiqueta.

El movimiento más comentado es el de Monty’s 2, que cruza por primera vez la M-30 para abrir su cuarta sede; una mudanza estratégica que promete revolucionar el barrio.

A pocos minutos, en Juan de Austria 25, se ha instalado Osteria Franca, una casa de comidas italiana que huye de las pizzas industriales para centrarse en el concepto informal de una auténtica osteria de barrio.

Si lo tuyo es el ambiente de mercado, en Vallehermoso acaba de aterrizar Labia Specialty Coffee, una barra donde conviven el café de especialidad bien tirado, tartas caseras y sándwiches gourmet.

Para las noches más largas, Almagro estrena tres propuestas potentes: Ilo.club (Viriato 39), un espacio dual que funciona como restaurante mediterráneo creativo y club privado (ojo a sus bocadillos, que ya son famosos); Fox (Fernández de la Hoz 66), que reabre sus puertas tras una reforma integral convertido en un club social con cocina mediterránea; y Fifteen Cocktail Bar (Monte Esquinza 15), un rincón de tragos de autor y buena música con una atmósfera muy cuidada.

Justicia y Conde Duque: el refugio de los más disfrutones

Los barrios más bohemios y artísticos de Madrid siguen apostando por la exclusividad y los conceptos internacionales.

La noticia bomba es la llegada de La Once Mil Taquería (Fernando VI, 14). Con el respaldo del equipo de Los 33, se presenta como la única taquería del mundo vinculada a una estrella Michelin. Abrió oficialmente el pasado día 22 de septiembre y las expectativas están por las nubes. En la misma zona, Juan D’Onofrio (el alma de Chispa Bistró) estrena Mecha en la calle Almirante 11, un concepto que mezcla la alta fidelidad musical con la cocina de brasas.

Para los puristas del producto japonés, Taka (Bárbara de Braganza 12) ofrece alta cocina nipona en formato de barra de sushi tradicional, sin fuegos artificiales pero con una materia prima excelente. Además, Enrique Valentí (creador de Caja de Cerillas) acaba de abrir en la calle Pelayo 35 su nuevo proyecto: Caja de Huevos.

Y si te dejas caer por Conde Duque, pásate por el número 22 de la calle Limón: allí está Daphne Café, una cafetería de especialidad ideal para desayunar o perderse entre sus dulces caseros.

Las Cortes y Centro: reencuentros de altura

El centro histórico recupera peso gastronómico con nombres internacionales y retornos clave.

La apertura más mediática es, sin duda, Nobu Restaurant dentro del nuevo Nobu Hotel Madrid, del que ya os contamos en detalle en otro post hace un par de semanas. El archiconocido concepto nikkei fundado por Nobu Matsuhisa y Robert de Niro llega a la capital con cuatro espacios en uno: barra de sushi, coctelería, lounge y un rooftop que va a ser muy codiciado.

Por su parte, Umiko (Los Madrazo 6), el templo de cocina fusión con dos Soles Repsol, ya ha anunciado su regreso definitivo para este otoño tras un tiempo de espera.

Sexto, el restaurante gourmet pegado a quintoelemento en el ático de la discoteca Kapital, es otro de los imprescindibles para los paladares más sibaritas, donde Juan Suárez de Lezo nos propone un viaje gastronómico apasionante por las distintas geografías donde ha cocinado a lo largo de su carrera.

Barrio de Salamanca: entre las brasas y el sudeste asiático

En los alrededores de Castellana y Lista la actividad es frenética, combinando el regreso de clásicos con viajes sensoriales.

Amparito Roca (Juan Bravo 12) vuelve a la vida. Este viejo conocido de la gastronomía madrileña reabre sus puertas, esta vez con la dirección y el sello de calidad del grupo Roostiq, lo que asegura un trato impecable al producto. En la misma calle, pero en el número 35, Taquería Comal apuesta por la cocina mexicana más honesta con sus trompos de pastor y sirloin.

Si buscas algo más exótico, en Maldonado 64 se encuentra Muara, un restaurante indonesio contemporáneo que trabaja las brasas utilizando especias traídas de Bali, Java y Sumatra. Y para un bocado rápido pero bien hecho, Toom Deli Libanés (Conde de Peñalver 31) ofrece una propuesta de desayunos tradicionales mediterráneos.

Retiro y Chamartín: la reivindicación del «street food» y el barrio

El tapeo de Retiro y las calles residenciales de Chamartín demuestran que la comida callejera también puede ser de alta escuela.

En la calle Ibiza, el chef Sam Farahpour estrena su primer proyecto personal con Nero Street Food (Doctor Esquerdo 32), enfocado en la cocina callejera asiática. Muy cerca, en Lope de Rueda 19, Gabriel Suárez expande su idilio con el barrio abriendo el tercer local de Santoku Barrio, su ya consolidada barra japonesa. Además, La Marmoteka abre su segundo espacio en Narváez 52, manteniendo su fórmula de cocina de mercado y raciones informales.

En Chamartín, Bértigo Bites (Puerto Rico 7) demuestra que se puede comer con las manos platos internacionales diseñados por un ex-equipo de alta cocina. Y si buscas el postre, Latto Helados (Cardenal Cisneros 28) es un obrador argentino que hace helados naturales desde cero, combinados con bollería artesana y café.

Malasaña y La Latina: vinos naturales y espíritu canalla

Terminamos la ruta en los barrios más alternativos, donde los pequeños productores y las propuestas para compartir son los reyes.

En Malasaña hay movimiento doble en la calle Manuela Malasaña: el 15 de octubre llega desde Barcelona la esperada taberna ilustrada Ultramarinos Marín (en el número 13), y en el 35 se asienta Olo Wine Bar, un rincón diseñado para los devotos del vino y los platillos informales.

En la calle Palma 39, Potra combina café de especialidad por las mañanas, cocina de día y helado de yogur. Si prefieres carne, La Barquette(Corredera Baja de San Pablo 10) propone un concepto divertido para comer sus cortes y salsas con pinzas.

En La Latina, el foco está en los vinos naturales. Plato Social Bistró (Plaza de la Cebada 15) es perfecto para un vermut de grifo o una copa de vino artesanal con raciones creativas. En la calle Águila 4, Bocallena eleva el concepto del bocadillo gourmet, mientras que Gozá (Redondilla 9) cierra la lista como una taberna íntima de vinos naturales y tapas con acento latinoamericano.

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